El efecto Pulis: un camino de gloria y desencuentro

Tony Pulis, flamante nuevo entrenador del West Bromwich Albion, es conocido por su tradicional estilo de juego. Todos sus equipos han sido caracterizados por una fuerte defensa y unos planteamientos tácticos muy conservadores. Sin embargo, esa forma de jugar, considerada una lacra para muchos, le ha dado unos buenos resultados en los equipos por los que ha pasado. En este artículo, nos planteamos un análisis de lo que hemos llamado: "el efecto Pulis".Pulis WBA

Corría el año 1992 cuando Tony Pulis disfrutaba de sus últimos momentos como jugador del Bournemouth a las órdenes de Harry Redknapp. Pulis tenía por aquél entonces 34 años. Fue en el inicio de la temporada 1992 – 93 cuando el entrenador de aquél equipo de la Division Two decidió marcharse a entrenar al West Ham. La directiva del Bournemouth confió el puesto de entrenador a ese fuerte defensa, que había tenido una carrera poco brillante. Se depositaban las primeras piedras de un entrenador de éxito, Tony Pulis

Sus dos primeros años como entrenador del Bournemouth fueron más que discretos. Las dos temporadas que el galés dirigió al equipo del sur de Inglaterra lo dejo 17º. Al final de la temporada 1993 – 1994, Pulis dejó el Bournemouth para buscar nuevos horizontes en el mundo de los entrenadores. No fue hasta el verano de 1995 que volvió a los banquillos, cuando recaló en las filas del Gillingham como nuevo técnico. Así pues, en el Prestfield Stadium fue donde se empezó a gestar "el efecto Pulis". El galés había tomado las riendas de un equipo que luchaba por no descender de la Second Division, y, por tanto, desaparecer del fútbol de élite. Pero el joven Pulis, que había obtenido su licencia de entrenador FIFA a los 21 años, llevó al Gillingham a luchar por el ascenso a la First Division en su primera temporada. Pulis fue cesado como entrenador de los Gills en 1999, debido a una disputa con la directiva después de perder en el Play-Off de ascenso a la First Division contra el Manchester City

Después de su paso por el Gillingham, el galés pasó una etapa de pocos éxitos. Fue contratado como nuevo entrenador del Bristol City, pero fue despedido antes de acabar la temporada 1999 – 2000 por presiones de la afición. Esa misma temporada, Pulis fichó por el Porstmouth, donde estuvo un año. Logró sacar al equipo de la zona de descenso para llevarlo a media tabla, pero lo echaron en octubre de la temporada siguiente. Se iniciaba una etapa de 2 años sin Pulis en los banquillos. 

No fue hasta la temporada 2002 – 03, que un necesitado Stoke City se fijo en él para sustituir en el banquillo a Steve Cotterrill. Pulis cogía a un equipo que estaba luchando para no descender a la Second Division, de la que había logrado ascender el año anterior. Esa misma temporada, "el efecto Pulis" volvió a renacer en los cielos del Britannia Stadium. El equipo no descendió y la afición potter lo calificó de hazaña. Sin embargo, sus desencuentros con el dueño islandés del Stoke City provocó que Pulis fuera destituido de su puesto en junio de 2005. Sin embargo, el galés se abrió un hueco en los corazones de los aficionados. 

Después de ese nuevo revés para su carrera, fichó por el Plymouth Argyle para la temporada 2005 – 2006. El equipo no destacó por su lucidez y terminó la temporada 14º.

Sorprendentemente, el Stoke City volvió a depositar la confianza sobre el entrenador galés, que se convirtió en nuevo entrenador del equipo para la temporada 2006 – 07. En esa campaña, se realizó una intensa campaña de fichajes. Llegaron al Britannia jugadores como Ricardo Fuller o Rory Delap. En Stoke, Pulis aplicó su rudo estilo de juego sin tapujos, llegando a acortar las línias del campo hasta el límite estipulado. Su juego empezó a tener una característica clave: los saques de banda. Muchos goles llegaban de esa forma gracias a la potencia en el saque de banda que tenía Rory Delap.

Pulis StokeEn el Britannia, "el efecto Pulis" se tradujo en el ascenso del equipo a la Premier League en 2008. Como logros más significativos, Tony Pulis llevó al equipo a la final de la FA Cup en 2011, perdiendo contra el Manchester City. Pero sin duda, su mayor hazaña fue clasificar al equipo para la UEFA Europa League de la temporada 2011 – 2012. El Valencia fue el encargado de eliminar al equipo en la segunda ronda. El declive de Pulis como entrenador potter se inició a partir de ese momento. Pese a mantener al equipo en la Premier League, el galés abandonó el puesto en mayo de 2013.

Ese mismo año, fichó por el Crystal Palace en noviembre. El "efecto Pulis" también lo vivieron los aficionados de Selhurst Park, ya que Pulis salvó al equipo de descender de nuevo a la Championship. Pero a principios de esta temporada abandonó el equipo por desencuentros con los dueños, siendo sustituido por Neil Warnock.

Ahora, el West Brom tiene la oportunidad de vivir lo que ya han vivido muchos de los equipos por los que Pulis ha dejado huella. ¿Será capaz el galés de privar a los de The Hawthorns de descender a la Championship?

 

 

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