The Special One

El Chelsea destituye a su entrenador, Jose Mourinho, tras una mala racha, la peor en la historia del entrenador portugués. Tras ganar la liga hace siete meses, el club londinense y Mou separan sus caminos. El fútbol tiene poca memoria. Y mucha menos piedad

 

Llegó el día más duro para cualquier aficionado del Chelsea. Jose Mourinho, el entrenador más laureado de la historia del club de Stamford Bridge, separa su camino del club que más amó. En 110 años de historia, pocos entrenadores, por no decir ninguno, tuvieron tanto apoyo tanto en la grada como en la directiva. Pero en este deporte, que ya es un negocio masificado, lo que cuentan son los resultados. Y si los resultados son malos, estás condenado a la horca. Ni siquiera tras haber ganado la Capital One y la Premier League, rompiendo el binomino establecido en Manchester ha sido suficiente. Cierto es, y cualquier aficionado del Chelsea lo admitirá sin duda, que la andadura de los blues no ha sido la esperada. Ni siquiera los rivales podían esperar que un equipo, que mostró tanta autoridad el año pasado pudiese deshacerse como un castillo de naipes.

La respuesta es difícil de encontrar. El club mantuvo el bloque campeón y añadió, sin demasiado relumbrón, nuevas piezas para un bólido que este año debía funcionar como el pasado. Pero no fue así. Tras perder contra el Liverpool en casa por un inapelable 1-3, el fuego desapareció de la mirada de los jugadores. El equipo comenzó a descomponerse poco a poco, alternando victorias, empates que sabían a victorias con derrotas. Todo se perdió. A pesar de haber renovado hace 135 días exactamente, la desastrosa derrota y sobre todo la paupérrima imagen del equipo dictó sentencia. Poco había que decir. Incluso el propio míster sabía que era el final. Y casualidades del destino, su verdugo había sido el entrenador al que había sustituido en el Chelsea, Claudio Ranieri.

Y hasta hoy, 17 de diciembre llegó la andadura de Jose Mourinho en su segunda etapa como entrenador en el Bridge. Lo más probable es que nunca más vuelva a defender a su equipo del alma. La primera salida, qué fue por estas fechas, fue dolorosa. Pero esta vez ha sido especialmente doloroso. Como una dinastía que cae, Mourinho no supo que hacer para resarcirse. Ahora llegarán los debates, los análisis… pero lo cierto es que el Chelsea no tendrá jamás un entrenador como Jose Mourinho. Muchas gracias por todo, Jose. Hasta siempre, Special One.

mou blinks

¡Haz clic para puntuar!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Comments are closed.