Jürgen Klopp contra su gran creación

Jürgen Klopp regresa a la que fue su casa durante siete temporadas. El técnico del Liverpool afronta los cuartos de final de la Europa League ante el Borussia Dortmund, equipo al que devolvió de forma brillante a la élite del fútbol europeo. Con Klopp en el banquillo, los alemanes practicaron un juego que encadiló, conquistaron títulos importantes y disputaron una final de la Champions. Ahora, se enfrentarán en una eliminatoria que promete muchas emociones.

En el año 2013, el Borussia Dortmund sorprendía a Europa con su juego ofensivo, vertical y veloz. En Alemania ya se sabía de lo que eran capaces los Die Borussen, por algo se habían impuesto en varios torneos anteriores al todopoderoso Bayern de Múnich, pero el continente aún no se imaginaba que un conjunto plagado de futbolistas muy jóvenes fichados a un precio muy bajo, con un entrenador carismático a los mandos, pudiera llegar hasta lo más alto en la Liga de Campeones. En febrero de 2013, el diario español El País entrevistó a Jürgen Klopp y el risueño míster germano dio muestras de su filosofía. "Yo no sólo quiero ganar; ¡también quiero sentir!" reza el titular. "Cuando llegué al Dortmund, dije: si 80.000 personas vienen cada dos semanas al estadio y en el campo se juega un fútbol aburrido, una de las dos partes, el equipo o los fans, tendrá que buscarse un nuevo estadio”, una de las frases más destacadas de la citada entrevista.

No podría resumirse mejor el concepto de fútbol que tiene Jürgen Klopp. En el Borussia Dortmund lo puso en práctica y eso le otorgó un éxito incuestionable. Cuando aterrizó en la ciudad del Estado Federado de Renania del Norte-Westfalia en 2008 procedente del modesto Mainz 05, el Dortmund era un club de mitad de tabla, decimotercero la temporada anterior, que acababa de superar gravísimos problemas económicos. Muy lejos parecían quedar los tiempos de bonanza de los noventa, cuando de la mano de Ottmar Hitzfeld logró proclamarse campeón de Europa ante la Juventus en 1997.

Jürgen Klopp le dio coordenadas muy románticas a una nave sin rumbo. Comenzó a fichar talento muy joven a un precio muy bajo y poco a poco construyó un equipo que enamoró a sus hinchas y a todos los aficionados al fútbol. En sus dos primeras campañas al frente del Borussia Dortmund fue sexto y quinto. A la tercera, la 2010/2011, llegó la primera gran alegría. Contra todo pronóstico, se proclamó campeón de la Bundesliga nueve años después. Un título que revalidó al siguiente curso y al que añadió la Copa de Alemania, goleando en la final por 5-2 al Bayern en un encuentro memorable. En su país, el Dortmund se había consolidado y proclamado como la peor pesadilla del potente y laureado club bávaro.

Klopp Bundesliga

Faltaba pegar el golpe en Europa. Lo consiguió en la temporada 2012/2013, alcanzando la final de la Champions. Por el camino, fue primero en el grupo de la muerte, compartido con Real Madrid, Ajax y Manchester City, eliminó al Shakhtar Donestsk en octavos y al sorprendente Málaga de Manuel Pellegrini en unos cuartos de final no aptos para enfermos del corazón. En semifinales borró de un plumazo al Real Madrid. En el partido de ida de la eliminatoria contra los merengues, dirigidos entonces por José Mourinho, se destapó  un tal Robert Lewandowski con cuatro goles.

En la final, en Wembley, el Bayern se cobró su particular venganza imponiéndose por 2-1, pero la trayectoria de aquel Dortmund descarado y molesto para los gigantes de este deporte quedó grabada en la retina de todos. Un cuadro vibrante y eléctrico en el que el mencionado delantero polaco convertía en gol todo lo que tocaba, Mario Götze era un aspirante a estrella mundial por el que se peleaban los más grandes (muy lejos del desaparecido jugador que es hoy en día en el Bayern), Marco Reus no se cansaba de desbordar defensas, Gündogan organizaba en el centro del campo y Subotic y Hummels formaban una de las parejas de centrales más sólidas del continente. Flanqueados por buenos escuderos y futbolistas de club como el capitán Kehl o el veterano portero Weidenfeller. 

Aubameyang

Poco a poco, la luz se fue haciendo menos intensa y el periplo de Klopp tuvo que acabar. En el ejercicio 2013/2014 no fue rival para el Bayern de Guardiola, al que aun así le arrebató la Supercopa de Alemania en agosto. En su última temporada, Klopp ni siquiera pudo clasificar al Dortmund para la Champions debido a una floja primera vuelta que incluso hizo temer por el descenso a sus hinchas. Al terminar la temporada pasada, el Signal Iduna Park despidió con honores al entrenador que, a base de fichar barato en mercados desconocidos para la mayoría y de jugar buscando los espacios a un ritmo vertiginoso, devolvió al Dortmund al primer nivel europeo.

Exactamente el mismo camino intenta trazar en un histórico venido a menos como el Liverpool. Klopp necesitará tiempo para instalar sus métodos y obtener los resultados que devuelvan a los reds la categoría que les pertenece. La Europa League puede ser su primer éxito en Anfield. Su Borussia Dortmund será el siguiente escollo a superar. El joven y prometedor Thomas Tuchel, que apuesta por un estilo alegre basado en la posesión de balón, ha cogido su relevo en el noroeste de Alemania. Marco Reus es la estrella y la amenaza arriba se llama ahora Pierre-Emerick Aubameyang, a quien fichó Klopp del Saint Étienne (en la imagen anterior se les puede ver juntos). Reencuentro especial. Jürgen ha encontrado una nueva pareja y esta noche se la presentará a su ex, con quien terminó la relación de manera muy amistosa. Buenos recuerdos y pasado glorioso, pero sólo uno de los dos jugará las semifinales.

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