Hazard aparece para dar la Premier al Leicester

Un gran gol de Eden Hazard en la recta final dio el empate al Chelsea ante el Tottenham y, por consiguiente, el título de campeón de la Premier al Leicester City de Claudio Ranieri. Los de Pochettino lograron dos dianas de ventaja, pero acabaron sucumbiendo en un segundo tiempo que confirmó la machada de un modesto que reina a partir de esta noche en Inglaterra.

Aunque pueda parecer muy lejano después de su triste temporada, antes de comenzar el derbi de Londres entre Chelsea y Tottenham los blues aún eran los vigentes campeones de la Premier League. Uno de sus mayores rivales deportivos peleaba por su trono. Los Spurs necesitaban ganar para que el modesto, sorprendente, épico e histórico (se agotan los calificativos) Leicester City retrasase su ascenso al olimpo del fútbol.

La epopeya del Leicester será siempre recordada y un jugador belga formará parte de la misma. Hace un año, Eden Hazard era una estrella imparable. Hoy es un futbolista que ha representado casi mejor que nadie la decepcionante campaña del Chelsea. Sin embargo, su momento de gloria llegó por medio de un balón que dirigió a la escuadra para dejar sin opciones al Tottenham y decidir al campeón. Este no es su equipo, que habría repetido, ni el multimillonario Manchester City, ni el derrochador United, ni los históricos Arsenal y Liverpool, sino un club humilde que, también hace un año, hacía cuentas para salvarse del descenso y que ahora es el centro del mundo.

Con Ranieri volando desde Italia, adonde acudió a comer con su madre de 96 años, o de incógnito en Stamford Bridge (eso decían los rumores) y la plantilla del Leicester viendo el partido por televisión en casa de Vardy (la que se estará liando allí ahora mismo), Tottenham y Chelsea disputaron un choque muy intenso. No dejaba de ser un derbi, y la rivalidad entre los del oeste y el norte de Londres es alta. En cada balón dividido, córner o falta saltaban chispas. A pesar de la actitud dialogante del árbitro, Mark Clattenburg, blues y spurs se dieron duro. A los tres minutos ya se habían encarado Rose y Obi Mikel. Situación que se repitió de manera habitual a lo largo de noventa minutos plagados de roces, con un Chelsea decidido a hacer un favor a la sensación del fútbol mundial.

ChelseaSpurs

Rose protagonizó muchas jugadas. El lateral zurdo del Tottenham rozó la escuadra con un disparo a los diez minutos, fue advertido por Clattenburg por una dura entrada sobre Willian a los trece y en el veinte resbaló en el área propia para permitir a Fàbregas controlar un balòn aéreo y quedarse solo ante Lloris. El catalán no logró conectar un disparo.

El duelo se animaba y caldeaba a fuego lento, con posesión visitante y contras peligrosas del Chelsea. De esta forma pudo marcar Fàbregas, que recibió un pase de Diego Costa y envió el cuero a escasos centímetros del palo derecho de la portería de Lloris. Respondió Son, con una recuperación en la frontal del área y un golpeo que salió muy desviado. Poco más tarde lo intentó Diego Costa, tras un gran recorte y un tiro muy duro que obligó a Lloris a despejar. Si parpadeabas, ya te perdías algo interesante.

No estaba cómodo el Tottenham, pero en ese instante sacó su calidad para ponerse por delante. Lamela hizo de Dele Alli, sancionado tres encuentros, y trazó un pase entre líneas magnífico que dejó solo a Kane contra Begovic. El internacional inglés no perdonó. Regateó al portero bosnio del Chelsea y empujó la pelota al interior de las redes. Un tanto que desahogó a los de Pochettino, que realizaron un enorme final de primera parte. A dos minutos del descanso, envío al espacio de Eriksen y Son, en el mano a mano con Begovic, define con un disparo raso para hacer el segundo.

Gol Kane

El 0-2 abrió la caja de pandora. Con una tangana en la que Pochettino tuvo que lanzarse a separar a Rose y Willian se cerró una primera mitad en la que el Tottenham apuraba sus opciones de ganar la Premier. Quedaba un segundo acto que se antojaba largo y difícil, en medio de un ambiente hostil para los spurs y claramente posicionado a favor del Leicester.

Se reanudó la contienda con un cambio que acabaría siendo decisivo: Hazard entró por Pedro. Y Kane amenazó con el tercero por medio de un disparo a pase de Lamela que atrapó en dos tiempos Begovic. Pero no tardó mucho en reducir distancias el Chelsea. Lo hizo en un córner, cuando aún no se había cumplido un cuarto de hora. Ejecutó Willian, el balón quedó suelto en el espacio aéreo del área tras un rebote y Cahill lo enganchó a media altura con la zurda para inaugurar la cuenta blue.

La emoción era máxima. Si el Chelsea marcaba, el Leicester celebraba. Si lo hacía el Tottenham, Ranieri y los suyos tendrían que seguir esperando. Oportunidades para los dos bandos. Diego Costa no llegó a rematar un centro de Hazard y Begovic sacó un uno contra uno a Mason, que demostró que no es delantero centro. El centrocampista, que había entrado por Son, tuvo el 1-3 en sus botas, para dormir con esperanzas una noche más. Perdonó y los spurs lo pagaron, justo al minuto de que Pochettino retirase a un Rose muy caliente y con tarjeta para meter a Davies.

El protagonista de la acción que decidió la Premier fue un jugador muy por debajo de su nivel durante todo el curso. Una jugada individual de Diego Costa terminó con un pase a Hazard. El belga golpeó la pelota con el interior de su pie derecho, suave y fino. Y, como se observa en la imagen inferior, encontró la escuadra.

Gol Hazard

Un gol muy bonito que significaría miles de botellas de champán abiertas en Leicester y un puñetazo en el estómago para un Tottenham que se despidió de un sueño propiciado por una temporada extraordinaria (qué nadie se olvide de decirlo). El partido se cerró de la peor manera posible. Sucesión de faltas y entradas de los spurs, impotentes, y amago de pelea en el túnel de vestuarios tras el final debido a una celebración del resultado quizá desmedida por parte del Chelsea. Sea como sea, y aunque resulte increíble, a estas horas el Leicester City ya es campeón. La oposición del Tottenham se acabó en Stamford Bridge. Y todo por un golazo de Hazard, que resultó que no estaba desaparecido.

Chelsea FC (2): Begovic; Ivanovic, Cahill, Terry, Azpilicueta; Obi Mikel, Matic (Oscar, m.78); Willian, Fàbregas, Pedro (Hazard, m.46); Diego Costa.

Tottenham Hotspur (2): Lloris; Walker, Alderweireld (Chadli, m.90+1'), Vertonghen, Rose (Davies, m.82); Dier, Dembélé; Lamela, Eriksen, Son (Mason, m.65); Kane.

Goles: 0-1, m.35: Kane. 0-2, m.44: Son. 1-2, m.58: Cahill. 2-2, m.83: Hazard.

Árbitro: Mark Clattenburg. Amonestó a Willian, Ivanovic y Obi Mikel por el Chelsea; a Walker, Vertonghen, Rose, Lamela, Eriksen, Dier, Kane, Dembélé y Mason por el Tottenham.

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