Empate inútil en Anfield

Partido entretenido (1-1) entre dos equipos con estilos antagónicos en Anfield. Mientras el Liverpool buscó hacer daño con su verticalidad, el Chelsea optó por una táctica algo conservadora, achicando espacios para agobiar a su rival. Salah, el jugador más destacado del encuentro, lo intentó de todas las maneras hasta que consiguió marcar pero su tanto quedó neutralizado con un centro de Willian que se envenenó y sorprendió a Mignolet. Al final mucho ruido, pocas nueces y los dos de Manchester siguen con la misma ventaja

 

El ambiente que rodea a Anfield en los Liverpool-Chelsea es especial. Son dos equipos que llevan una rivalidad muy cerrada y eso se nota. Tal es el respeto que se tienen el uno por el otro que en las últimas cinco visitas del Chelsea a Anfield no ha perdido. Al igual que el Liverpool no ha perdido con los blues en sus últimos cinco choques. Y hoy no iba a ser distinto. Con una alineación distinta, Klopp buscó imponer su estilo. Ni Mané ni Firmino, ambos con cansancio acumulado tras el partido en Sevilla, estuvieron en el once inicial. Tampoco estuvo Lovren, lesionado. Mientras el Chelsea tampoco disfrutó de Cesc hasta la segunda mitad, algo tocado tras el encuentro contra el Qarabag. Quizás por ello los jugadores que más destacaron fueron Salah y Hazard. Ambos son jugadores que necesitan muy poco para hacer daño al rival, con sus carreras vertiginosas y sobre todo por su olfato de gol. Tampoco podemos pasar por alto el papel de otros jugadores como Kanté o Azpilicueta para los blues o Coutinho para los de casa. Con todo esto, la primera parte fue la perfecta recreación de un partido de tensión. Con pocas ocasiones claras para los dos, el Chelsea realizó su primer disparo a los veinte minutos, en pleno asedio del Liverpool. Los de Klopp salieron con muchas ganas de dominar el partido y lo tuvieron en sus manos durante la mayor parte de los primeros 45 minutos.

 

Al descanso nos fuimos con la sensación de que el partido no terminaría sin goles pero a la vez sabiendo que ibamos a ver pocos. Hasta mediados de la segunda mitad no llegó el gol de un Salah que estaba dando un recital. Tras recibir un pase de Oxlade, el egipcio tiró una diagonal que cortó por la mitad a la zaga blue, dejando en evidencia a Cahill y Bakayoko y finalizando con su pierna mala, la diestra. Décimo gol del habilidoso número 11 de los reds, que no celebró el tanto -según várias fuentes- por respeto a las víctimas del atentado que golpeó su país ayer. Tras el gol, el Chelsea abandonó su táctica conservadora y fue saliendo al ataque. Con la presencia de Cesc, el equipo ganó verticalidad y profundidad, algo que no había tenido excepto por algunos destellos de Hazard. Conte fue dando entrada a jugadores más ofensivos hasta que, en el minuto 85 Willian, que acababa de entrar, centró a Morata. Su balón se fue envenenado y engañó a Mignolet, para colarse por toda la escuadra, dejando estupefácta a la afición local y desatando la locura en la grada visitante. En los últimos compases Salah tuvo en sus botas el 2-1, pero Courtois detuvo un disparo durísimo desde la frontal. Reparto de puntos que no le sirve a nadie más que a los dos equipos de Manchester, que una jornada más seguiran viendo al resto de equipos allí abajo.

 

FICHA TÉCNICA

Liverpool: Mignolet; Gomez, Matip, Klavan, Moreno; Henderson, Milner; Oxlade (Mané, min 89), Coutinho (Lallana, min 89), Salah; Sturridge (Wijnaldum, min 66).

Chelsea: Courtois; Azpilicueta, Christensen, Cahill; Zappacosta (Willian, min 83), Drinkwater (Cesc, min 74), Kante, Bakayoko (Pedro, min 77), Alonso; Hazard; Morata.

Goles: Salah (min 65) / Willian (min 85).

Estadio: Anfield.

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