Igualdad entre colosos

Partido sumamente igualado (1-1) entre los dos aspirantes al título. Un choque de estilos que siempre nos deja, además de espectáculo, riqueza táctica para analizar. Los goles se acumularon en la primera parte y se repartieron entre ambos conjuntos: uno para Salah y otro para Gabriel Jesús

 

El choque más esperado de lo que llevamos de temporada no decepcionó. Si que es verdad que durante la primera mitad vimos un partido que cansaba verlo. Y no por lo malo, todo lo contrario. La intensidad con la cual los jugadores pugnaban cada balón, cada centímetro del césped del Etihad era de poder a poder. El duelo entre los dos máximos aspirantes volvió a dejar claro los dos estilos que tiene cada uno de sus entrenadores de entender el fútbol. El toque y el control va de la mano con los Skyblues, mientras que el golpear y salir corriendo va con los Reds. La calidad de ambos equipos y su manera de adaptarse al sino del encuentro hizo que por momentos se cambiaran los papeles, demostrando una vez más que son los equipos más reconocibles de la Premier. Lo cierto es que si, hablamos de aspirantes, pero no están tan bien como otros años. Afectados por las lesiones, sus inicios han sido renqueantes y se encuentran lejos de dónde se suponía que iban a estar a comienzos de temporada. El Liverpool está a tan solo un punto de la cabeza, tercero en la clasificación. El City a seis, undécimo. Los márgenes no son muy amplios pero el año pasado a estas alturas ya estábamos hablando de una carrera de dos.

Por eso llegamos al partido de hoy con las esperanzas por todo lo alto. Si ganaban los de casa, se ponían a 3 de la cabeza. Si ganaban los visitantes, primeros. El choque comenzó con presteza, con dos ocasiones claras para los Reds. Con Diogo Jota abandonando su papel de revulsivo de lujo y formando parte del frente ofensivo, el Liverpool ganó velocidad y mordiente. Algo de lo que no se queda corto Sadio Mané, que fue un incordio total por su flanco izquierdo y un quebradero de cabeza para Kyle Walker, que tan sólo lo detuvo una vez dentro del área y fue cometiendo un penal que transformó Salah con precisión. Solamente llevábamos un cuarto de hora y habían sucedido multitud de cosas. El City, con Kevin de Bruyne como timonel, viró en dirección hacia el empate con presteza. Los flancos se desplegaron, los laterales comenzaron a llegar al ataque y el City se encontró cómodo. Desde su puente de mando, el belga sirvió un balón de lujo para Gabriel Jesus. El brasileño recibió de espaldas, controló y con un suave taconazo dejó sentado a su par, marcando con un disparo por debajo a su compatriota Alisson. Las tablas volvieron a aparecer en el marcador pero con la sensación de que el equipo de Guardiola estaba mejor. Solo faltaba ponerse por delante.

En el minuto cuarenta, poco antes del descanso, De Bruyne buscaba un objetivo en el corazón del área. Centró con fe pero lo que se encontró no se lo esperaba. La mano de Joe Gomez impidió que el balón llegase a su destinatario. Penalti. Había que comprobarlo, entrando el temible VAR en escena aunque esta vez parecía algo claro. El belga se acercó, chutó y erró el penalti, mandándolo fuera del arco. Con todo esto llegamos al final del primer acto, ávidos de ver el desenlace.

Pero la segunda parte no fue ni por asomo parecida. Puede que faltasen las fuerzas, que ambos equipos dieran por bueno el punto bajo el diluvio de Manchester. Joao Cancelo destacó por encima de casi todos los demás, firmando uno de los mejores, sino el mejor partido con la casaca azul cielo. Un empate que tras la primera parte nos supo a poco pero que deja en evidencia la igualdad que existe entre estos dos colosos.

FICHA TÉCNICA

Manchester City: Ederson, Cancelo, Laporte, Días, Walker, Gundogân, Rodri, De Bruyne, Sterling, Gabriel Jesús, Ferrán Torres (Bernardo, min 61).

Liverpool: Alisson, Robertson, Gomez, Matip, Alexander-Arnold (Milner, min 66), Wijnaldum, Henderson, Mané, Salah, Diogo Jota, Firmino (Xhaqiri, min 59).

Goles: Jesus (min 31) / Salah (pen, min 13).

Estadio: Etihad Stadium.

Twitter: @APortillo21 @ProyectoPremier

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Antonio Portillo

El fútbol inglés, desde su génesis, exhibe propiedades que lo hacen único y seductor. De generación en generación se transfieren valores que enamoran desde la esencia misma del juego: la pasión. Como un orfebre que labra metales, la cultura futbolera inglesa enlazó hitos preciosos a lo largo de su historia.

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