Traoré

El Chelsea se queda a medias

El Chelsea se dejó dos puntos ante un Stoke que logró empatar a falta de seis minutos para la conclusión (1-1). Traoré abrió la lata con un magnificó tanto que contrarrestó Diouf aprovechando un mal despeje de Courtois. Los ‘potters’ plantaron cara en Stamford Bridge y se llevaron un másarrow que merecido punto de Londres.

Al Chelsea le siguen creciendo los enanos. Su juego sigue sin generar tremenda expectación y la solidez defensiva en los 'blues' es una utopía que otra cosa. Ningún síntoma de ‘joga bonito’ ni nada en un Stamford Bridge que exhibe un compendio de nubarrones esta temporada.

De la escasa brillantez del Chelsea tuvo gran parte de culpa el Stoke, todo un especialista en desatar jaquecas. Los ‘potters’, que parecen haber aparcado su estilo aferrado al pelotazo y tentetieso, plantaron cara en The Bridge tal y como vienen haciendo a lo largo de toda la temporada tengan quien tengan delante. Sus cromos son los mejores que se recuerda (Afellay, Shaqiri, Arnautovic…), y eso se plasma en los resultados. Diouf personificó el desacierto de los suyos errando dos ocasiones muy claras. En la primera, mando al limbo una gran asistencia con el exterior de Afellay y en la segunda no logró conectar de manera limpia un gran balón templadito de Shaqiri.

Imbula regentaba todas las parcelas que transitaba ante un Chelsea con un once de circunstancias. Traoré y Willian alternaban la posición de ataque que dejó vacante Diego Costa, ausente por lesión. El descaro y la juventud del joven burkinés se tradujeron en el estreno del electrónico a seis minutos de la hora del tentempié. Traoré se perfiló en la frontal y se inventó un zapatazo ajustado al que nada pudo hacer Butland. Sí que pudieron algunos futbolistas del Stoke, que se quedaron mirando y dejaron disparar cómodo al joven talento ‘blue’.

En prácticamente nada mandaba el Chelsea en el partido, menos en el marcador. Y eso es lo que importa. El Stoke estaba algo másarrow por la labor de tener la pelota, pero la velocidad en la circulación brillaba por su ausencia. No parecía importarle eso a los de Hiddink, que disponían de tiempo de sobra en replegarse y aprovechar los contragolpes.

Shaqiri pudo poner tablas si Courtois no hubiese estado inspirado en su estirada. El Chelsea también buscaba la sentencia, pero no con la vehemencia del que de verdad la necesita. Willian probó fortuna desde una posición demasiado escorada y Cahill hizo lo propio en un momento que le dio por merodear lejos de su zona de influencia. Pero no, esta no es la temporada de los londinenses, que se dedican a nadar y guardar la ropa una vez han obtenido la ventaja. Y entre el desconcierto que se respiraba en un The Bridge que por cierto, se quedó una vez másarrow sin ver debutar a Pato, a la tercera fue la vencida para Diouf. Shaqiri sirvió un balón al área que no despejó del todo bien Courtois, lo que aprovechó el senegalés para redimirse y dejar con escalofríos a Guus Hiddink y a los suyos. A seis del descanso abrió la lata Traoré y a seis de la conclusión machacó Diouf. Curiosa coincidencia que dejó a los ‘blues’ con cara de pocos amigos.

Pese a que son ya 13 los encuentros consecutivos que suma el Chelsea sin perder, las sensaciones distan de ser las de un grande. No obstante, esta temporada tienen una distracción que pone a cualquiera: La Liga de Campeones. A tiempo están de maquillar su bochorno. 

Ficha técnica:

Chelsea: Courtois; Azpilicueta, Ivanovic, Cahill, Babá; Matic (Fàbregas 81'), Mikel, Hazard (Loftus-Cheek 62'), Traoré (Remy 67'), Oscar; y Willian.

Stoke: Butland; Cameron, Wollscheid, Muniesa Pieters; Imbula, Whelan (Bojan 74'), Afellay, Shaqiri; Arnautovic (Ireland 89') y Diouf (Joselu 85').

 

Goles: 1-0 min.39, Traoré; 1-1 min.84 Diouf.

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Antonio Portillo

El fútbol inglés, desde su génesis, exhibe propiedades que lo hacen único y seductor. De generación en generación se transfieren valores que enamoran desde la esencia misma del juego: la pasión. Como un orfebre que labra metales, la cultura futbolera inglesa enlazó hitos preciosos a lo largo de su historia.

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