Saltar al contenido

El WBA frena al Arsenal

1 – 1 en un partido lleno de alternativas. Se adelantó el West Brom al filo del descanso. Wilshere empató en el segundo tiempo. El Arsenal, colíder con el Liverpool

El Arsenal cerraba la séptima jornada de la Premier League en el campo del West Brom con la presión añadida de la victoria de todos los aspirantes al título. La sensación es que algo está cambiando en el fútbol mundial. El Atlético de Madrid, Mónaco, Roma y el propio Arsenal están dando guerra en sus respectivos países y no parece que sea algo momentáneo. Son conjuntos con historia, buenos entrenadores, jugadores y sobre todo, con mucha ambición.

WBA-Arsenal

Volviendo al partido, ambos equipos salieron con alineaciones muy ofensivas. Se esperaba espectáculo y goles entre el líder y un equipo que vive tranquilo en la mitad de la tabla. Sobre los jugadores, uno especial: Nicolás Anelka, quién estuvo a punto de colgar las botas en verano tras la muerte de su representante. El francés empezó a deslumbrar en el fútbol mundial con los gunners y en 1999 fichó por el Real Madrid por 33 millones de euros aunque no dejó detalles de su gran clase hasta su etapa con el Chelsea.

En el inicio del partido, el WBA tenía que trabajar mucho su jugada para llegar a la portería gunner, mientras que los de Wenger, con tres toques, descomponían la defensa rival. Sin embargo, los locales venían crecidos de su victoria en Old Trafford ante el Manchester United y buscaron la portería de Szczęsny en todo momento. El premio llegó en el minuto 41 con el cabezazo del argentino Ariel Yacob. Gol psicológico al filo del descanso y una prueba de fuego para el Arsenal para ver su reacción cuando está por debajo del marcador.

En la segunda parte Wenger dio entrada a Rosicky por Ramsey. Y cuando más abierto estaba el encuentro, después de una contra del WBA, Wilshere puso el empate en el marcador en el minuto 64 con un disparo desde fuera del área. 1 -1. A pesar de que significaba un punto, la perla del Arsenal no lo celebró. Esto demuestra el hambre de un equipo que busca ganar un título tras años de sequía.

Todo parecía posible menos el empate final. Las ocasiones no cesaban para alegría de los espectadores y cuando está el Arsenal de por medio es difícil aburrirse. Pero lo cierto es que era el resultado justo, por el despliegue físico de los locales y por la calidad del colíder de la Premier League junto al Liverpool, el Arsenal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *