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Golpe de autoridad del Liverpool en Old Trafford

Merecida victoria de los ‘reds’ (0-3) en un partido que domino desde el inicio. Dos goles de Gerard de penalti, que tuvo otro más para el 0-3 pero lo estrelló en el palo, y uno de Luis Suárez permiten al Liverpool seguir soñando por conquistar el título. El Manchester United se hunde más y tiene difícil optar a la cuarta plaza de Champions.

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Un duelo entre dos grandes equipos siempre es digno de ver. Más, cuando las aspiraciones de estos equipos pasa por ganar este partido: Manchester United necesitaba la victoria para seguir aspirando a la cuarta plaza. El Liverpool, lo mismo, pero para seguir aspirando a ganar la Premier League.

Comenzaba el partido y el Liverpool se hizo –como era  de esperar- con el control del juego. Poco iba a tardar en llegar la primera oportunidad para los visitantes. Balón a la espalda de los centrales que Sturridge no aprovechó. Hasta el minuto 10 el dominio del Liverpool era claro. Bien colocado, presionando al rival e intentando crear peligro por el centro del ataque.

Al cuarto de hora de partido, el Manchester United apareció más. Rooney, Mata y Van Persie conseguían conectar con el esférico y poner algo de juego ante tanta superioridad del Liverpool. Un duro golpe iba a llegar, en el minuto 33, para los locales. Penalti a favor del Liverpool, por mano de Rafael, que el capitán Steven Gerard se iba a encargar de transformar.

A partir del gol, el Liverpool siguió con el mismo guion. La respuesta del Manchester United apenas llegaba y así durante todo el partido, no conectaban con los hombres de ataque ante el planteamiento interesante de Brendan Rodgers. Presión en la salida de balón, tapar las zonas interiores y desconectar así a Mata y Rooney. Con el 0-1 en el marcador se llegó al descanso.

Apenas un minuto de comenzar la segunda mitad, los locales iban a sufrir otro duro infortunio. De nuevo un penalti a favor de los ‘reds’. Lo lanzaría Gerard y convertió la pena máxima. Imposible para De Gea. El golpeo iba tan o más ajustado que el anterior. Tras este revés, Mata entendió que el Manchester necesitaba más balón y retrasó su posición, para dominar más la pelota y encargarse de crear peligro en la zona de tres cuartos.

Pese a fases más dominadoras de los locales, el Liverpool siempre tendría el control del partido. Sorprendente que David Moyes ante la incapacidad de respuesta de su equipo, tardara hasta el minuto 75 para elaborar un cambio, en este caso dos. Dio entrada a Wellbeck y Cleverley por Januzaj y Fellaini. Sin embargo, poco después llegaría otro infortunio, y una vez más cobraba protagonismo el punto de penalti. Piscinazo de Sturridge, Vidic no lo toca pero el árbitro interpreta que sí y le muestra la segunda amarilla al serbio. Era la tercera vez que el Liverpool acudía a la pena máxima, aunque está vez Gerard ajustó demasiado y su golpeo dio en el palo.

El Manchester United estaba muy tocado. Y, ante está debilidad del rival, el Liverpool buscó ampliar la ventaja. Tuvo la oportunidad Luis Suárez pero un paradón de De Gea lo evitó. Aunque el español no pudo hacer nada para evitar minutos más tarde el tanto del uruguayo. Sturridge dispara a puerta pero el balón le cae a Súarez que no perdona. Era el 0-3 definitivo.

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